La lepra estaba considerada como una enfermedad altamente contagiosa, por lo que no era nada aconsejable acercarse a un leproso o gafo para evitar así contagiarse. Con los años se ha descubierto que la lepra era una enfermedad infecciosa pero de nula transmisibilidad.
De ahí que con el pasar del tiempo la palabra pasase de gafo a gafe y se haya acabado utilizado este termino para referirse a las personas que tienen y contagian la mala suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario