Cuando empezamos a ver por la tele anuncios de juguetes, es que efectivamente se acercan tiempos de regalos navideños. Aparte de las luces, las bolas y el turrón y demás, tenemos que empezar a pensar qué regalos especiales queremos hacer, aunque no tengamos ni idea de por dónde empezar. Sin duda, si estabas pensando en regalar una cámara especial a alguien más especial todavía, yo ya tengo una lista hecha, para cada necesidad. Toma nota.
Empecemos por las cámaras compactas. Para aquellos que quieran para Navidad una cámara compacta, bonita, resistente y de mucha calidad, que quieran llevarse siempre su maquinita encima, ahí va una de mis favoritas. La Panasonic DMC-FS45 es una compacta muy asequible y perfecta para salir por las noches con ella y llevártela a cualquier sitio. En particular, esta joya tiene 16 megapíxeles y una lente Leica, que garantiza colores brillantes, y tiene un montón de posibilidades, con filtros para las imágenes, y varias ayudas extra como estabilizador, varios modos de escena y con una velocidad de obturación muy rápida. Además de eso, está disponible en negro y fucsia y la verdad es que es una cámara elegante muy pero que muy práctica.
La Sony DSC-W690 es otra gran opción si lo que se prefiere es un zoom mayor y objetivo algo más versátil. Aunque a simple vista es muy parecida a la anterior Panasonic, se diferencian por varias razones. También nos ofrece los mismos píxeles, pero tiene el doble de zoom, diez aumentos, en lugar de cinco. Tiene algunas opciones interesantes como el barrido panorámico 360, y su PlayMemories Studio que te permite editar vídeos con sonido y demás efectos con la cámara.
Todo el mundo debería tener una cámara compacta, son las más fáciles de llevar y las características técnicas de muchas de ellas no dejan nada que desear. Precios competitivos y gran calidad, es un regalo a tener en cuenta.
Por otro lado, existe un público que además de querer llevarse la cámara a todos lados, y hacer fotos por doquier, necesita una cámara que soporte varios peligros, caídas, agua y demás. Lo que quieren es echar fotos en la playa, tirarse a la piscina con la cámara en la mano y no preocuparse de encontrarla oxidada y sin funcionar un día después. Para ellos, se han creado las cámaras sumergibles y hay un par de ellas que son el deseo de muchos aficionados que tienen ganas de divertirse con ellas.
La Fuji XP50, con unos 14 megapíxeles y un zoom de 5 aumentos, está pensada para situaciones adversas de verdad. Se puede sumergir hasta cinco metros, resiste caídas de metro y medio y su diseño es así de caprichoso, entre otras cosas para evitar que entre el polvo en los mecanismos. Es de agradecer ir a refrescarse en verano y llevarla a todos lados con la correa. Si la idea de las cámaras sumergibles y batalleras te ha gustado, habría que nombrar también la Nikon AW100. Esta opción es superior en cuanto a prestaciones, algo más de megapíxeles, y soporta más profundidad, 10 metros bajo el agua. Tiene modos de escena específicos pare eso y además dispone también de un barrido panorámico. Lo controles se han hecho de manera que incluso con guantes puedas manipularla. Tiene GPS y brújula, y recordará siempre donde están hechas tus fotos en el mapa del mundo.
Puede que algunos piensen en estas cámaras, pensando que son para el verano, pero recordad que la nieve también es un peligro para las demás compactas, pero para estas no. Incluso mojadas soportan muy bajas temperaturas. Yo misma estaría encantada de recibir cualquiera de las dos opciones este invierno. Si por otro lado estáis pensando en regalar una cámara a un aventurero o aventurera, que lo que quiera es grabar todas sus hazañas y poderlas fotografiar desde su bici, moto, tabla de surf o incluso pegada al casco, o debajo del agua, lo que necesita no es una compacta resistente. Necesita una Gopro, a elegir dependiendo de los deportes que practique o los accesorios que necesite para sujetarla en cualquier lado.
Mientras escribo esto no paro de acordarme de aquellos a los que todavía les queda algo de romanticismo, y están enamorados del arte fotográfico de antaño. Para ellos, que están convencidos que el carrete nunca morirá, siguen en pie y dando guerra las cámaras lomográficas, con un gran abanico de posibilidades y accesorios que no tiene fin. Entre ellas, las que aparecen en mi lista de deseos todavía sin cumplir, está la Diana, con su Pack Deluxe. Completo donde los haya, te da entretenimiento para mucho, mucho tiempo.
Y no me puedo olvidar de los amantes de lo retro y no mencionar una de las cámaras instantáneas más vendidas, la Fuji 7S. Aunque es un buen regalo, hay que tener en cuenta que al comprarlo, se necesitarán los paquetes de papel fotográfico. No se puede regalar un juguete sin pilas, así que habrá que estirarse un poco y merecerá la pena de verdad.
Cada una de estas cámaras en sí son grandes máquinas por razones diferentes, pero que no se te olvide que necesitan algo más que un cuerpo para funcionar, y no estaría de más, al regalar una, que tuviéramos en cuenta los accesorios básicos que se necesitan. Con eso intento asegurarme de que todo el mundo tendrá su tarjeta de memoria y mínimo una funda o bolsa para su transporte, la primera vez que saque la cámara de su caja. Nuestros packs normalmente contienen todas estas cosas que se venden por separado, y eso hará que tu regalo sea especial de verdad.

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